Contacta con nosotros

Si tienes dudas o prefieres realizar tus compras por teléfono o email también puedes hacerlo:

  • 93 726 6908
  • club@vinamera.com

¿Qué son los vins de vila?: Catando pueblos del Priorat

por / viernes, 13 mayo 2016 / Publicado enEventos

Cata de Vins de Vila en la Feria del Vino de Falset

Los Vins de Vila (vinos de villa en castellano), es una iniciativa que puso en marcha la D.O.Q Priorat para reforzar el vínculo y la identificación de sus vinos con su territorio.

Durante la última feria del vino de Falset, estuvimos en la cata de vins de vila que organizó el Consejo Regulador de la D.O.Q. Priorat.

Fue conducida por Miquel Hudin, periodista y escritor norteamericano residente en Porrera quien nos decía que “en realidad es una vuelta a lo de siempre, a la vida de pueblo”.


“En el siglo XIX, todo era “de vila”: las frutas, el aceite, las uvas, el vino… Todos elaboraban y consumían los productos próximos.”


En el Siglo XX se pierde esta modalidad cuando se inician las cooperativas, se incorporan maquinarias y tecnología en los trabajos del campo.

Se mezclaban las materias primas, los cepajes de las diferentes zonas y el vino era un producto sin origen específico. En ese momento obtenían vino y punto. Podía ser de un pueblo u otro.”


IMG_2102 IMG_2099


¿Qué se busca con los vins de vila?

Es un proceso inverso a los procesos del siglo XX.


Con los Vins de Vila se busca dar relevancia a la tipicidad de los vinos y al trabajo de los viticultores de los pueblos, que antes vendían la uva a las cooperativas.


Dentro de la región del Priorat se comienza rescatar y prestar atención a las variedades autóctonas: garnacha y cariñena.

Actualmente, el 70% de la producción de vinos tintos del Priorat parte del coupage de estas dos variedades que en cada pueblo tienen un carácter diferente.

Si bien es posible encontrar en el Priorat un vino 100% Cabernet Sauvignon, no podría ser considerado un vi de vila.

La certificación de los vins de vila comenzó en 2009, con 56 vinos. Actualmente hay 400 vins de vila aproximadamente.


En la comarca del Priorat hay nueve pueblos y doce zonas vinícolas establecidas según variables geográficas, ambientales, climáticas, vitivinícolas, sociales, históricas y económicas.


Bellmunt del Priorat, Gratallops, el Lloar, Masos de Falset, la Morera de Montsant, Poboleda, Porrera, Scala Dei, les Solanes del Molar, Torroja del Priorat, la Vilella Alta i la Vilella Baixa. El criterio no es exactamente el mismo que los límites administrativos de cada ayuntamiento.


Mapa DOQ Priorat


Los requisitos que deben cumplir los vins de vila son:
– Que el coupage tenga al menos un 60% de garnacha y cariñena, si ambas variedades están incluidas.
– Si en el coupage sólo hay garnacha o sólo cariñena, debe haber un mínimo del 50% de la variedad.
– El 100% de la uva debe provenir del pueblo, de la vila, a la que se adscribe el vino.
– En la etiqueta debe figurar la mención “Vi de vila” seguido del nombre del pueblo de procedencia.


Para ser considerados vins de vila, los vinos son evaluados en una cata organoléptica en la que participan sommeliers y profesionales conocedores de los vinos del Priorat y unos cuarenta enólogos y bodegueros de la región.


Cada vino y el trabajo de cada enólogo es calificado y evaluado por sus propios colegas.

Los vinos se catan a ciegas y a cada catador se los sirven en diferente orden, es decir que el vino que, por ejemplo, unos tienen en primera posición, el resto lo catará en la segunda, tercera, cuarta, etc.

Esto se hace así intentando disminuir el efecto “cansancio” porque no es lo mismo el primer vino que pruebas que el séptimo.

Cuando algunos llegan cansados a determinados vinos, otros lo han catado antes y han podido apreciar mejor todas las cualidades.

Así eliminan también el efecto “vino precedente”,  ya que si un vino tiene una característica muy marcada, deja el paladar “condicionado” para los vinos que vienen detrás.


cata de vins de vila cata de vins de vila


No es necesario ahora obsesionarse con reconocer cada vila, ni cada paraje ni cada finca.

Sí creo que debe ser una gran satisfacción para los productores sumar al orgullo por sus vinos, la posibilidad de plasmar sus paisajes en ellos.

Y a nosotros, nos queda aprender para disfrutar y si tenemos la oportunidad de conocer los pueblos y las viñas, cada vez que probemos esos vinos volveremos a esos paisajes.

En esta cata probamos vinos de Bellmunt y Porrera.

Bellmunt que se encuentra más al sur. Tiene un microclima más cálido, más abierto al sol y la mayor altura de los viñedos permite una mayor insolación. La composición del suelo es más diversa: limo, llicorella, arcilla.

Porrera, en la zona central, al encontrarse en un valle recibe menos horas de sol. Tiene un microclima más fresco, hay una marcada amplitud térmica entre el día y la noche. El suelo es de llicorella, típico suelo de pizarras del Priorat.

Todos tienen el carácter de estructura, cuerpo y volumen que, en general, tienen los vinos del Priorat.


Los vinos de Bellmunt son más “directos”, con más expresión de fruta. Los vinos de Porrera, son más complejos en aromas por los matices que les aporta la llicorella y de un paso fresco por boca, a pesar de su estructura y volumen.


vins de vila


1 – Bellmunt Blanco 2015, de bodega Mas d’en Gil. Garnacha blanca y viognier. La viognier aporta frescura a la potencia habitual de la garnacha blanca. En la untuosidad del vino se podían presuponer los 14 grados de alcohol.

2 – Bellmunt Tinto 2013, de bodega Mas d’en Gil. Garnacha y cariñena. Carácter muy típico del sur del Priorat. Mucha fruta roja, con buena estructura. Crianza de 10 meses en barricas de diferentes tamaños y un año más en botella.

3 – Finca el Puig 2010, bodega Gran Clos (Bellmunt). Garnacha, Cabernet Sauvignon, Syrah. Crianza de 14 meses en barricas de roble francés. En boca aparecen más las frutas rojas que en nariz. Tiene 15 grados de alcohol y unos cinco años más por delante.

4 – Gran Clos 2007, Bodega Gran Clos (Bellmunt). Garnacha, Cariñena, Cabernet Sauvignon. Fruta negra muy madura, compota, tostados. Equilibrado, con cuerpo y volumen. Un gran vino sin dudas.

5 – Mas Mallola 2013, Marco Abella (Porrera). Cariñena, garnacha, cabernet sauvignon, syrah. Más complejidad en aromas, con más presencia del carácter que le da la llicorella. Frutas rojas en boca, buena acidez. Es de los que cambia, evoluciona y sorprende con el tiempo en copa. Una bodega que a nosotros nos encanta!

6 – Roques de Porrera 2012, Celler del Castell (Porrera). Garnacha, cariñena, merlot, syrah y 16 meses de crianza en barrica. Una añada más cálida que le daba un matiz algo alcohólico. Frutas negras maduras, compota, final balsámico. Un vino con carácter.


Deja un comentario

Debes seridentificado introducir un comentario.

SUBIR